Politicas Educativa con Inclusión Social

Al parecer el norte está definido, y cuenta con el consenso de todos los sectores políticos, lo cual en el Perú es un avance significativo. Sin embargo, las estrategias vienen formulándose y el “cómo” resulta de vital importancia en un proceso de inclusión social. Veamos:

¿Cómo lograr que el proceso de modernización de las UGEL no se limite a una simple reingeniería de procesos, sino que permita el desarrollo de capacidades locales con especialista de alto nivel que acompañen los procesos pedagógicos de todas las instituciones educativas, y que logren – a través de recursos institucionales y económicos – fortalecer las particularidades culturales locales, dado que educación sin contexto es simplemente “mecánica”?

¿Cómo lograr que los centros de alto rendimiento, sean ubicados en las zonas más desfavorecidas para superar la brecha de inequidad. Que cuenten con los mejores profesionales locales para que gatillen procesos de mejora colectiva en todas las instituciones educativas del distrito y la provincia? Creer que dichos centros pueden ser gestionados desde la capital podría amenazar el plan diseñado, dado que se los estarían encapsulando en procesos ajenos a su entorno, dependientes además de un funcionario que trabaja desde la capital.

¿Cómo lograr que los importantes recursos económicos destinados a la infraestructura educativa no se limiten únicamente a procesos de licitaciones públicas, ni a tercerizaciones de obras desde Lima, sino que generen dinámicas económicas a nivel regional, de la mano con el sector privado, pero por sobre todo estén destinados a la mejora de los procesos de aprendizaje?. Tengamos en cuenta que la infraestructura por sí sola puede aportar al proceso educativo siempre y cuando además, se mejoren las condiciones de educabilidad (salud, nutrición, transporte, vivienda, entre otras).

¿Cómo lograr que el proceso de ingreso y ascenso a la reforma magisterial permita la autovaloración del docente peruano a nivel personal y social, y no sea únicamente una carrera con zancadillas que divida y no integre? No se puede garantizar la carrera profesional docente sin el pago de la histórica deuda social. Por ello, las partidas presupuestales tienen que mirar el futuro pero también saldar el pasado.

Cada uno de estos retos implica el trabajo coordinado de todos los niveles de gobierno. El sector educación, comparado con los demás, ha sabido articular esfuerzos intergubernamentales; y, los mejores resultados de aprendizajes, hasta el momento, están ubicados en las regiones. Por ello tan importante que las políticas nacionales sean coordinadas con los gobiernos regionales y locales. Sabemos que el éxito del sistema educativo no es crear islas de eficiencia sino por el contrario lograr calidad y equidad para todos, conforme a lo previsto en el Proyecto Educativo Nacional.

Es cierto que los anuncios del mensaje presidencial pueden ser históricos, sin embargo, de las estrategias ha utilizarse dependen el “hacer historia de inclusión social”, como es el lema de este gobierno.

ANGEL MARÍA MANRIQUE LINARES