EDUCACIÓN DE CALIDAD

La educación, considerada como derecho fundamental de la persona el cual se encuentra reconocido en el artículo 13º de la Constitución Política de nuestro país, así como en la Ley N° 28044, Ley General de Educación, es entendida como el proceso de aprendizaje y enseñanza que se desarrolla a lo largo de toda la vida y que contribuye a la formación integral de las personas. Al tratarse de un derecho, el Estado garantiza una educación integral y de calidad, que permita el desarrollo de la sociedad y la formación de ciudadanos responsables. Pero ¿qué se entiende por educación de calidad?  

Empezaremos indicando que la calidad en la educación es uno de los principios del sistema educativo de nuestro país, y según el artículo 13º de la Ley General de Educación, es entendida como el nivel óptimo de formación que deben alcanzar las personas para enfrentar los retos del desarrollo humano, ejercer su ciudadanía y continuar aprendiendo durante toda la vida. Este nivel se alcanza como producto de la interacción de una serie de factores como la inversión en la atención de salud y alimentación de los estudiantes, así como en la provisión de materiales educativos; docentes y autoridades educativas idóneas; una infraestructura, equipos y materiales educativos adecuados a las exigencias técnico-pedagógicas actuales; organización institucional y relaciones humanas armoniosas que favorezcan el proceso educativo, entre otros.

La calidad es garantizada por el Estado a través de la acreditación, que es el reconocimiento formal que se le otorga a las instituciones educativas de acuerdo a lo dispuesto por la Ley N° 28740 - Ley del Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (SINEACE) y su Reglamento aprobado mediante el D.S. N° 018-2007-ED. El proceso de acreditación está conformado por cuatro etapas: etapa previa, autoevaluación, evaluación externa y acreditación; estas etapas deben ser completadas realizando una serie de actividades y proyectos orientados a lograr que la enseñanza impartida en cada institución educativa, alcance los estándares de calidad establecidos por el Ministerio de Educación, significando, en muchos casos, una inversión no sólo de recursos económicos, sino también de tiempo empleado para el trabajo conjunto de todos los miembros de la comunidad educativa.

El proceso de acreditación en las instituciones de educación básica, se ha visto afectado recientemente por la Resolución Ministerial N° 218-2015-MINEDU, del 14 de Mayo del 2015, por medio de la cual el Ministerio de Educación determinó como una de las funciones del Consejo Directivo Ad Hoc del SINEACE, la culminación del proceso de acreditación, únicamente, de aquellas instituciones públicas o privadas de educación básica que se encuentran en la evaluación externa a la fecha de la resolución, desplazando de manera arbitraria a las instituciones que ya habían culminado las dos primeras etapas y les correspondía continuar con su evaluación externa.

Queda claro que esta medida, ha afectado a muchas instituciones educativas que han empleado esfuerzos para brindar un servicio educativo acorde a las necesidades de la población, pero principalmente ha vulnerado el derecho a la educación de miles de estudiantes, al impedir que accedan a una educación de calidad. El Estado, como ya lo señalamos, debe garantizar que los ciudadanos puedan acceder al sistema educativo, y además que el mismo les brinde las herramientas necesarias para desarrollarse y alcanzar sus metas, y esto será posible sólo si contamos con una educación de calidad, que sea promovida y fortalecida mediante políticas adecuadas que no obstaculicen el ejercicio de nuestro derecho a la educación. 

Stephany Cerpa T.