LA SOCIEDAD Y LA ESCUELA

Una tarea pendiente por las autoridades educativas que tuvieron a su cargo los lineamientos de política educativa peruana a través de muchos  gobiernos, es  la de afianzar la voluntad de los jóvenes estudiantes a contribuir  en el desarrollo del país colectivamente; en nuestro país existe hoy en día una crisis moral, por eso, día a día a través de los diferentes medios de comunicación social conocemos actos de corrupción, delincuencia, pandillaje, maltrato físico y sicológico a niños y mujeres, sicariato etc. Actos que en muchas veces son llevados a cabo por menores de edad.

Una de las causas, es que las personas que realizan tales actos no experimentan una reflexión adecuada sobre las consecuencias, esta reflexión  es la que nos hace distinguir entre el bien y el  mal; esta se desarrolla por medio del  carácter que van adquiriendo los jóvenes, se puede enseñar en la escuela; siempre y cuando los docentes cumplan con su sentido de misión social, es decir actuar como maestros de verdad y no como muchos de los instructores que existen en la instituciones educativas y cuyo objetivo es que los educandos traten de absorber la mayor cantidad de conocimientos  y conceptos en forma memorística, producto de las exigencia de las casas de estudios superiores. A ello un complemento esencial y básico son los padres de familia que tienen mentalizado que la escuela es la responsable de como actúan y se comportan sus hijos, la falta de carácter de los hijos,  en muchos casos, es por el afanoso actuar de los propios padres de familia por su acción demasiado protectora. Pese a que los padres de familia distraigan su responsabilidad producto del trabajo y otros, estos deben de comportarse como tales “Padres de Familia”; dedicando más tiempo a enseñar y modelar el carácter de sus hijos a  través de la experiencia, tanto en la escuela como en el hogar, asumiendo responsabilidades de toda índole.

Lo señalado ha permitido directamente que los hijos no participen en la vida social como se da en otros estudiantes como Alemania, Finlandia, Corea del Sur, etc. Ya de adultos;  en nuestra realidad, nuestros jóvenes  no aceptan su responsabilidad social;  por esto la escuela peruana debe de fortalecer y afianzar a los estudiantes de manera integral, en los aspectos: físico, psicológico y moral; pero de manera efectiva y así estos acepten su responsabilidad social, en el proceso de socialización, haciendo posible que se relacionen con otros estudiantes y tomándolos a estos para vivir bien; desterrando de su pensar el egoísmo y egocentrismo, actos que los percibimos hoy en día en los diferentes problemas de orden social, producto de esta codicia personal.

El vivir en la escuela con los demás compañeros, va más allá de una simple convivencia en común, incluye crecer, prosperar y desenvolverse el uno con el otro colectivamente; desarrollando nuestro sentido democrático y patriótico que es en esencia una forma de actuar y vivir en armonía, solo ello podrá frenar los actos de intolerancia social que vivimos cada día, la cual todavía estamos a tiempo de recuperarlo, caso contrario  se avizora una realidad  amoral que desencadenará en el país un retroceso social que afectará el desarrollo en todos sus aspectos a nuestro Perú.

. Lic. Roque Márquez Álvarez